6.18.2: Justifica la necesidad de la existencia de nuevas partículas elementales en el marco de la unificación de las interacciones.
Por su carácter altamente formal, la materia Física
proporciona a los estudiantes una eficaz herramienta de análisis, cuyo ámbito
de aplicación trasciende los objetivos de la misma. La Física en el segundo
curso de Bachillerato es esencialmente académica y debe abarcar todo el
espectro de conocimiento de la física con rigor, de forma que se asienten las
bases metodológicas introducidas en el curso anterior. A su vez, debe dotar al
alumno de nuevas aptitudes que lo capaciten para su siguiente etapa de
formación, con independencia de la relación que esta pueda tener con la Física.
El currículo básico está diseñado con ese doble fin. El primer bloque de
contenidos está dedicado a la actividad científica. Tradicionalmente, el método
científico se ha venido impartiendo durante la etapa de Educación Secundaria
Obligatoria y se presupone en los dos cursos de Bachillerato. Se requiere, no
obstante, una gradación al igual que ocurre con cualquier otro contenido
científico. En la Física de segundo curso de Bachillerato se incluye, en
consecuencia, este bloque en el que se eleva el grado de exigencia en el uso de
determinadas herramientas como son los gráficos –ampliándolos a la
representación simultánea de 3 variables interdependientes– y la complejidad de
la actividad realizada –experiencia en el laboratorio o análisis de textos
científicos–. Asimismo, la Física de segundo rompe con la estructura secuencial
cinemática–dinámica–energía del curso anterior para tratar de manera global
bloques compactos de conocimiento. De este modo, los aspectos cinemático,
dinámico y energético se combinan para componer una visión panorámica de las
interacciones gravitatoria, eléctrica y magnética. Esta perspectiva permite
enfocar la atención del alumnado sobre aspectos novedosos, como el concepto de
campo, y trabajar al mismo tiempo sobre casos prácticos más realistas. El
siguiente bloque está dedicado al estudio de los fenómenos ondulatorios. El
concepto de onda no se estudia en cursos anteriores y necesita, por tanto, un
enfoque secuencial. En primer lugar, se trata desde un punto de vista
descriptivo y, a continuación, desde un punto de vista funcional. Como casos
prácticos concretos se tratan el sonido y, de forma más amplia, la luz como
onda electromagnética. La secuenciación elegida (primero los campos eléctrico y
magnético, después la luz) permite introducir la gran unificación de la física
del siglo XIX y justificar la denominación de ondas electromagnéticas. La
óptica geométrica se restringe al marco de la aproximación paraxial. Las
ecuaciones de los sistemas ópticos se presentan desde un punto de vista
operativo, con objeto de proporcionar al alumno una herramienta de análisis de
sistemas ópticos complejos. La física del siglo XX merece especial atención en
el currículo de la Física de Bachillerato. La complejidad matemática de
determinados aspectos no debe ser obstáculo para la comprensión conceptual de
postulados y leyes que ya pertenecen al siglo pasado. Por otro lado, el uso de
aplicaciones virtuales interactivas suple satisfactoriamente la posibilidad de
comprobar experimentalmente los fenómenos físicos estudiados. La Teoría
Especial de la Relatividad y la Física Cuántica se presentan como alternativas
necesarias a la insuficiencia de la denominada física clásica para resolver
determinados hechos experimentales. Los principales conceptos se introducen
empíricamente y se plantean situaciones que requieren únicamente las
herramientas matemáticas básicas, sin perder por ello rigurosidad. En este
apartado se introducen también los rudimentos del láser, una herramienta
cotidiana en la actualidad y que los estudiantes manejan habitualmente. La búsqueda
de la partícula más pequeña en que puede dividirse la materia comenzó en la
Grecia Clásica y es difícil justificar que un alumno pueda terminar 2º de
Bachillerato sin conocer cuál es el estado actual de uno de los problemas más
antiguos de la ciencia. Sin necesidad de profundizar en teorías avanzadas, el
alumno se enfrenta en este bloque a un pequeño grupo de partículas
fundamentales, como los quarks, y lo relaciona con la formación del universo o
el origen de la masa. El estudio de las interacciones fundamentales de la
naturaleza y de la física de partículas en el marco de la unificación de las
mismas cierra el bloque de la Física del siglo XX. Los estándares de
aprendizaje evaluables de esta materia se han diseñado teniendo en cuenta el
grado de madurez cognitiva y académica de un alumno en la etapa previa a los
estudios superiores. La resolución de los supuestos planteados requiere el
conocimiento de los contenidos evaluados, así como un empleo consciente,
controlado y eficaz de las capacidades adquiridas en los cursos anteriores.
Esta materia contribuye de manera indudable al desarrollo de las competencias
básicas: el trabajo en equipo para la realización de las experiencias ayudará a
los alumnos a fomentar valores cívicos y sociales; el análisis de los textos
científicos afianzará los hábitos de lectura, la autonomía en el aprendizaje y
el espíritu crítico; el desarrollo de las competencias matemáticas se
potenciará mediante la deducción formal inherente a la física; y las
competencias tecnológicas se afianzarán mediante el empleo de tecnología de
mayor sofisticación.
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